Mundo ficciónIniciar sesión—Entonces... es normal— me levanto de la silla y cierro los ojos intentando asimilarlo.
—Lo siento— escucho su voz, se levanta también y pone sus manos en mis hombros. —Si pudiera cambiar las cosas— me dice con tristeza mientras acomoda un mechón de cabello detrás de mi oreja.
—Solo no te compadezcas de mí— me alejo y camino hacia la puerta.
—No me compadezco, ni te tengo lástim







