Mundo ficciónIniciar sesiónNos despedimos de los señores y salimos por la puerta directo al carro sin escalas, una vez dentro giro las llaves en el switch haciendo rugir el motor, cuando estamos a una distancia considerable Tristán saca de su saco las cápsulas, las ve en contra luz confundido, voltea a verme fijamente.
—¿Qué carajos tendrán?—, dice volviendo a guardarlas.
—Apuesto a que se lo que tienen…— digo sin quitar la







