32.| La verdadera realidad.
Derrick estaba dentro de casa y había golpeado a Rio con tanta fuerza que hizo que cayera contra la mesa de vidrio. Me puse de pie al instante, mirandolo directamente a los ojos.
—Apuesto a que no creian que vendriamos hoy ¿cierto? —preguntó con una sonrisa que me hizo hervir la sangre.
—Al contrario —ladee la cabeza —estaba esperandolos.
—Debi suponerlo.
Los miré a todos con mucho cuidado, lentamente. Derrick tenia los puños apretados y los hombros tensos, Rhys se mantenia alejado, mirando l