Las semanas pasaban lentamente mientras Derrick seguía encerrado en el sótano. Ya se encontraba mejor pero aun así no dejó que Vladimir lo sacara, al parecer tenía mucho que pensar y no queria tener a su hermano cerca por un tiempo.
Solté todo el aire de mis pulmones mientras Rhys se paseaba con un cigarrillo en la mano. Frunci el ceño con fuerza y negué con la cabeza.
—¿Cómo puedes hacer esto? —pregunté con molestia.
Rhys me miró y se encogió de hombros como si nada.
—Solo le encendi y...
—No