(POV: Ishtar)
Los días siguientes fueron… extraños.
No de esos donde todo se detiene, sino de los que siguen avanzando, aunque uno no esté listo para moverse con ellos. La rutina volvió a Valtherium. Entrenamientos limitados, horarios estrictos, pasillos pulidos por el ir y venir de reclutas que fingían no recordar lo que acabábamos de vivir. Pero el aire aún sabía a cenizas. A miedo disfrazado de disciplina.
Mike seguía en el ala médica. Lo habían contenido por precaución —eso dijeron—, aunque