(POV: Ishtar)
El rayo nos alcanzó como un alarido encarnado.
No hubo advertencia. Ni rugido previo. Solo el estallido brutal de una energía roja que partió la calle en dos y convirtió el aire en cuchillas ardientes. Sentí el calor rebanarme los sentidos, las luces cegadoras estallando como soles rojos. Salté hacia un lado por puro instinto. Pero fue Mike quien me empujó primero.
—¡¡Ishtar!! —gritó. Su voz era grave, desesperada. Como nunca antes.
El impacto nos devoró.
Rodé por el asfalto, sin