(POV: Ishtar)
La estructura se tambaleaba con solo mirarla. La estación secundaria —una instalación portátil incrustada en piedra— parecía haber sido arrastrada por el tiempo y por algo más antiguo. La mitad estaba sepultada por tierra seca y raíces; la otra, abierta como una herida cauterizada.
Fue Harold quien lo encontró.
Una unidad de respaldo de datos, deformada, con grietas como relámpagos en su cubierta metálica. Era vieja. Y estaba viva. En el sentido más peligroso.
—Esto es una grabado