(POV: Ishtar)
Era un día común.
Tan común como puede ser en Valtherium, claro.
Con su eterno olor a metal viejo, pasos disciplinados, ecos de órdenes filtrándose por los pasillos, y cuchicheos que se arrastraban como polvo seco por cada grieta en las paredes. Un día como cualquier otro… hasta que dejó de serlo.
Desde que me desperté, sentí algo.
No una alarma ni una certeza.
Más bien… una vibración sorda, como si el aire estuviera reteniendo el aliento.
Durante el entrenamiento matutino, me cos