El caradura de mi marido falso está terminando de perder la cabeza o tal parece que nunca ha visto ninguna película de detectives, en donde la policía se encarga de liberar al sospechoso, solamente para seguirlo y atraparlo infraganti.
―Pero es que estás loco, Dylan―le digo y no me aguanto más toda esta situación―ahora, quiero bajarme de la limosina en este mismo instante―le espeto hecha una furia, pero Dylan parece que todo en la vida es una broma para él, así que intento abrir la puerta, sin