PARTE TRES: UN HIJO QUE NO SE PUEDE AMAR
CAPÍTULO SIETE
Más rápido de lo que hubiera pensado el mismo Diego, lograron llegar al parque donde la pequeña Fernandita estaba esperando por su padre junto con la señora que siempre cuidaba de ella.
Y de pronto, todo lo que pudo ver la señora Leticia teniendo a la pequeña ahí, a su lado, fue un carro lujoso pararse en el parque al mismo tiempo que dentro, dos personas parecían discutir algo. Efectivamente esa gente discutía ahí dentro un solo asunto