Capítulo 81
Me quedé paralizada. No recuerdo haber gritado nunca en mi vida cómo lo hice ese día, es como si me hubieran arrancado una mitad de mi alma, mi padre y yo después de haber sanado todo el dolor del pasado éramos uno mismo sentí que el cuerpo ya no me respondía. Todo se volvió negro, no quería seguir viviendo y creo que perdí el conocimiento.
Cuando abrí los ojos estaba en mi casa, en mi habitación Pero se sentía un ambiente muy tenso y pesado, había hombres por todos lados. Escoltas