Capítulo 59. Yo no sé hacer reverencias
La profesora Beaumont decidió que mi principal problema como futura Luna no era la política.
Era mi espalda.
—Más recta.
—Está recta.
—No.
—Profesora, llevo columna desde que nací.
Varias chicas rieron.
Beaumont no.
Era una mujer pequeña, elegantísima y completamente aterradora.
—La presentación ante un Alfa de rango superior comunica respeto antes de pronunciar una palabra.
—¿Y si la palabra es «hola»?
—Scott.
—Ya me callo.
Victoria estaba al otro lado de la sala.
Por supuesto hacía todo perfe