Capítulo 87. Alguien entró en nuestra habitación
Nuestro dormitorio parecía normal.
Eso era lo más inquietante.
La cama de Clara.
La mía.
Los escritorios.
Ropa.
Libros.
Nada tirado.
Nada roto.
—¿Cómo sabéis que han registrado? —pregunté.
Lucas señaló mi escritorio.
—El cajón inferior.
—¿Qué tiene?
—La cerradura interior está arañada.
No sabía ni que tuviera cerradura.
Clara abrió el armario.
—Mi ropa está igual.
Lucas negó.
—No buscaban la tuya.
La frase nos dejó calladas.
Will estaba junto a la puerta.
No había vuelto a sonreír desde la enfe