Capítulo 55. La fiesta de los Alfas
Cuando Clara dijo “fiesta de los Alfas”, imaginé alcohol, música demasiado alta y varios hombres enormes intentando demostrar quién tenía más testosterona.
No estaba equivocada.
Solo me quedé corta.
—Esto parece una boda de mafiosos.
Clara observó la mansión frente a nosotras.
—Es una recepción.
—Hay dos coches deportivos en la entrada y un tipo registrando invitaciones.
—Alfas.
—Mafiosos.
Me agarró del brazo.
—Compórtate.
—Eso nunca acaba bien cuando me lo pides.
La celebración pertenecía a un