Ahí estaban. Los cinco sentados en una mesa, conversando alegremente…
Mentira.
Uno no hablaba alegremente, por no decir que no hablaba casi nada.
Este individuo se dedicaba a mandar miradas furtivas de mal talante a un pelirrojo que se sentaba a su lado y que no paraba de sonreír estúpidamente a los demás comensales, sobre todo a una pelinegra que se encontraba al otro lado de éste…
La noche comenzó de la siguente manera:
Primero, llevaron a Steve a casa de los padres de Carter. Iba a pasar la