Selena
Mi mundo se derrumbó delante de mis propios ojos.
Astrid no había regresado por segunda vez solo para hacerme sentir pequeña… no. Había vuelto para destruir lo poco que quedaba de mi vida. Para terminar lo que no pudo terminar hace tres años.
Todo se volvió borroso mientras miraba las imágenes que parpadeaban en el proyector, expuestas para que todos las vieran. Rostros que no quería que nadie recordara. Momentos que creía enterrados. Pruebas que jamás imaginé que resurgirían…, y menos de esta forma.
Y como si ya no fuera suficientemente malo, Astrid dio un paso al frente otra vez.
—¿Vas a contárselo tú —preguntó con frialdad—, o prefieres que yo les diga cómo has estado acostándote con diferentes hombres? ¿Incluso en tu lugar de trabajo, solo para conseguir ascensos?
Quise que la tierra se abriera y me tragara entera. Quise desaparecer de las miradas de todas esas personas que ya me observaban con ojos llenos de juicio.
Rowan se giró entonces hacia mí, las cejas muy alzadas, l