Mundo de ficçãoIniciar sessãoEntro a grandes zancadas en la oficina de mi tío. La vista que me recibe no está lejos de lo que esperaba. La tía Ava está sentada rígidamente en su silla, golpeando con el pie con un furioso staccato el suelo de madera pulida. El tío Leo, por el contrario, parece aparentemente tranquilo, su expresión inescrutable mientras espera que yo tome asiento y le explique la situación.
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