Entramos en el gran vestíbulo del castillo, y la imponente figura de Lord Easterlin emerge de las sombras. ¿Qué hace aquí tan tarde?
—Su Majestad, finalmente regresa—. La voz de Lord Easterlin resuena en el espacio cavernoso, una mezcla de alivio y urgencia coloreando sus palabras mientras avanza con determinación hacia Nickolas.
—Callum, ¿qué te trae por aquí a estas horas? —pregunta Nickolas, su tono mesurado pero con una pizca de curiosidad.
—Tengo noticias del paradero de mi hija, Su Majest