Mundo de ficçãoIniciar sessãoNICOLÁS
Giro mi copa de bourbon, cautivado por la intrincada danza de los cubitos de hielo en su interior, y cada movimiento ofrece un respiro temporal del peso de la realidad que me presiona. Moviendo mi mirada hacia arriba, observo a Amelia durmiendo profundamente en su cama a unos metros de distancia. Sus mechones dorados caen en cascada sobre la almohada y un sutil puchero adorna sus labios,







