Luego de un rato siguiéndome el beso, me separa de él.
—No, Isabel, no quieras enredarme —me dice enojado.
—No te estoy enredando, solo avivó las llamas del pasado, si tenía sentimientos hacia ti, pero creía que tú me veía solo como una amiga y bueno, tu hermano demostró mucho interés —miento, pero hago que suene sincero.
Douglas agacha su rostro y suspira.
—Tienes razón, era un tonto debí ser más atrevido —se analiza a sí mismo—. Pero ahora estás enamorada de César, ¿No?
Me echo hacia atr