—Te aconsejaría que te ocultarás de ellos, mientras estés aquí, solo estarás en peligro —me aconseja Hannah.
—No tengo a donde ir —agacho mi rostro—. Y si me voy del estado, será un problema también, no puedo irme hasta que el caso esté cerrado.
—Me encantaría ayudarte, pero creo que la única forma en la que yo puedo hacerlo, es distrayendo a César, ya sabes, acostarme con él mientras te vas, así no se dará cuenta.
—¿Y por qué debería darse cuenta?
—Porque está atento a que no te vayas Isabel,