—La señora Miller me ha mandado a acomodar la habitación porque me aseguró que no volvería —me informa y yo me extraño.
—¿Y en qué me momento te avisó? Yo acabo de despertar —frunzo el seño.
—Hace unos momentos salió de la habitación e iba pasando por ahí, me pidió el favor de limpiar la habitación —me explica.
Yo veo la manzana y tal vez fue en ese momento que baje a la cocina.
—¿Qué fue lo que pasó? ¿Dijo por qué se fue? —le pregunto para tratar de averiguar en qué fallé.
—Solo me dijo que te