Isabel no alcanzaba la servilleta y yo reacciono del transe que tiene ese pecho, le alcanzó la servilleta y le cubro el pecho, luego ella lo sostuvo, veo rápidamente a Hannah y espero que no note que se me ha parado. Me siento mal y culpable, es mi cuñada, ¿Qué te pasa? Recojo otra servilleta y se la paso a Hannah. Tal vez se me ha parado por Hannah, o sea, tiene su cara llena de leche.
—Lo siento tanto Hannah, de verdad —dice Isabel en lamentación.
—No te preocupes, más bien deberías estar o