Mi paso era cada vez más lento, no hacía falta precisar que ni por haber cientos de papas fritas en la oficina de Manuel iría allí con Alexander adentro.
Manuel era un hombre con el que no tenía problema en compartir mi tiempo, aprendí que es el tipo de hombre que si no consigue algo a la primera simplemente no insiste en conseguirlo, solo espera a que llegue a sus manos o a su vida y si no llega, sencillamente lo deja en ese estado.
El elevador llego antes de lo esperado, realmente maldije la