Tanto Manuel como yo teníamos cara de poker, ninguno entendía a qué se refería con su pregunta porque ninguno se estaba portando mal.
—¡Hombre! Estoy tratando de reconciliarme con esta mujer, son órdenes de la jefa —dijo Manuel levantándose de la cama—. Me dirás tu respuesta en otro momento Lucia, parece que están ocupados o quieren hablar de algo.
—Oh, entonces es obra de Niki. Puedo estar completamente tranquilo, eso me reconforta.
Dijo eso y con calma se dirigió al guardarropa, su actitud er