Una sonrisa se dibujó en sus labios y su corazón latió a mil. Esa mujer era exactamente lo que quería en su vida y en su cama, quería atarla a la pata de su cama con unas esposas de metal en el tobillo, pero sería demasiado psicópata para su gusto y acabaría por huir más rápido todavía.
—Ella realmente se ve hermosa, incluso derramando saliva por todos lados se ve hermosa —murmuró con esa sonrisa tonta—. Creo que sí o sí tendré que dormir junto a ella.
Mike bajó de nuevo y observó a Alexander a