La chica arrugó la nariz y resopló de mala gana. Entonces pensé que había acertado en mis sospechas sobre su comportamiento aquella noche en que vio a su pareja llamar a un niño al que apenas veía “mi pequeño”.
—Eres directa...
—Me gusta que pienses de ese modo después de verte salir de la casa así.
La mujer dejó su cuerpo completamente rígido e incluso la mano que Mike sostenía con tanto placer se tensó ante mis palabras, haciéndome notarlo sin problema.
—¿Cómo… de qué modo hablas?
—El modo qu