Capítulo 12

Ya eran las ocho y media de la noche, cuando llegaron a la casa, Antonio como todo un galante, bajo del carro,  le abrió la puerta, le tendió la mano  y le dijo:

-Ya esta usted en su casa señorita Nancy. Fue un placer para nosotros disfrutar de su compañía.

-Gracias a usted señor Antonio, Fatima y Maria, pase una tarde muy agradable, muy agradecida de verdad.

-Que pasen feliz noche, nos vemos mañana, exclamo Anton

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