84. Al fin casados
Al llegar a la iglesia les esperaba en la puerta Tomy y Harry quién a pesar de ser un niño sería el encargado de entregar a la novia, todos tomaron sus puestos con rapidez y antes de sujetar la mano de su hijo y comenzar a caminar hasta el altar Gabriela se inclinó y le dió un fuerte abrazo.
— Estas muy guapo — , se sentía conmovida y con ganas de llorar pero no quería arruinar su maquillaje así que respiró profundamente para calmarse, — Te amo, me siento orgullosa y bendecida de ser tu madre,