34. Por los chismes
Luis y Christine se habían quedado solos y después de pasar una hora más compartiendo como padre e hija, fue el momento de llevarla a la casa de su madre, como no tenían planificado que se quedara el sábado no tomaron la previsión de empacar el uniforme entre sus cosas para poderse cambiar para ir a la escuela desde su nuevo hogar.
— La próxima vez nena, dejamos uno de tus uniformes en casa para que yo te lleve el lunes al colegio directo desde la casa, todavía no hemos acordado como nos divid