33. Confesiones
Apenas Gabriela llegó a casa colocó la caja en su habitación, se sentía un poco ansiosa, pero debía primero antes de curiosear atender sus rutinas de madre así que fue a darle las buenas noches a Harry, el niño ya se había colocado su pijama y estaba acostado.
— Mamá, la pase muy bien este fin de semana.
— Me alegra amor yo también.
— Sabes mamá Christine estaba muy triste hace unos días, sus padres se están divorciando y recién se lo habían dicho.
— Claro amor no es una noticia fácil de ac