Capítulo 125. No lo esperes más.
Melanie echó la cabeza atrás al sentirse estirada de una manera deliciosa y placentera, sus manos se aferraron a la fuerte espalda de Luciano, sus uñas dejaron un sendero de marcas sobre la dura piel, mientras sus piernas se apretaban alrededor de la cintura del hombre, haciendo las penetraciones más profundas, certeras y placenteras.
Luciano apretó los dientes, cada movimiento se convirtió en un suplicio, las paredes íntimas de Melanie se cerraban sobre su pene como un guante hecho a medida. L