Capítulo 109. Eres bueno para mí
El miedo se apoderó de Melanie, ella jaló su brazo para tratar de liberarse del agarre de Ezra, pero el hombre se aferraba a su muñeca como si fuese una esposa de metal.
—Suéltame —gruñó ella, luchando para no darle ventajas, pero todo lo que consiguió fue que Ezra la estrellara contra el auto.
El aire escapó de los pulmones de Melanie abruptamente y el dolor de su pecho casi logró asfixiarla.
—¿Creíste que iba a dejar pasar la bofetada que me diste la otra noche? —Ezra se rio mientras pregunta