Mundo ficciónIniciar sesiónEl cuerpo me ardió de una forma inexplicable, de una forma que no fue capaz de describir. Los espasmos se fueron dividiendo, entre lo más bajo a lo más alto, placenteros bajo el cuerpo de Max, quien no dejaba de tocarme y penetrarme.
Llegué al orgasmo tras lanzar un gemido que había florecido de lo más profundo de mi garganta, cerrando mis ojos con fuerza.
Mi cuerpo, en su máxima debilidad, seguía siendo penetrado por Max,







