PIERO
Luego de todo lo que dijo ese hombre, decidí que iríamos mañana mismo a Mónaco y no le daría oportunidad ni ocasión a Lucila, para que arruinara mi relación con Sabrina. Esperaba que el tal Jason, pudiera controlar la lengua venenosa de su novia… si aún lo era, y evitara más problemas de los que ya tenía.
—¿Te irás de viaje? —preguntó desconcertado.
—A Mónaco por dos semanas. —No me quedaría solo ese fin de semana, sino que aprovecharía todo el tiempo posible con Sabrina y dejaría pasar l