* * * * * * * * Leo * * * * * * * *
—¡Leonardo! —vuelvo a escuchar la voz de mi amigo.
—¿Qué? ¿Qué sucede? —le pregunto al no entender por qué había levantado su voz—. ¿Qué pasa? —le pregunto confundido al tornar mi mirada hacia él y, cuando lo hago, puedo observar cómo aquel me mira de una manera extraña (como si estuviese escrutando en mi mirada para poder adivinar qué es lo que me pasaba.
—Leo —me mira con cierto ápice de preocupación también— ¿Qué pasa? —interroga serio—. De pronto, de la n