* * * * * * * * Leo * * * * * * * *
—Pero… ¿qué haces tú aquí? —le cuestiono extrañado, al hombre que está parado en la entrada de mi sala.
—Lamento venir a molestarte en tus vacaciones, pero… —camina hacia mí con un sobre en sus manos— lo que tanto habíamos estado esperando, llegó —me anuncia al tiempo en que, de manera sorpresiva, aquel comienza a sonreír de forma amplia y libre.
—¿A qué te refieres? —cuestiono expectante al mirarlo.
—¿Cómo que a qué me refiero, Leo? —parece reclamarme, pero