* * * * * * * * Lorey * * * * * * * *
—Esto sí que es una sorpresa —me giro a mirarlo mientras estamos en el interior de su lujoso auto deportivo—. Vivimos demasiado cerca —comento divertida—. ¿Cuánto hemos demorado en llegar aquí? ¿Seis? ¿Siete minutos?
—Pues, para ser exactos, solo nos tomó poco más de cinco minutos —me responde sereno al mirarme y sonreírme.
—Casi nada —susurro al mirar sus ojos y, curiosamente, perderme en ellos.
—Sí, casi nada —murmura como para sí al tiempo en que dirige