* * * * * * * * Lorey * * * * * * * *
—¡Lorey! —exclama Chiara cuando me ve entrar a mi departamento y, de inmediato, se acerca a mí y me abraza.
—Chaira —la nombro al tiempo en que la estrecho con delicadeza.
—Por dios, Lorey, ¿dónde te habías metido? —parece reclamarme (lo cual me hace sentir apenada, ya que notaba que mi mejor amiga estaba preocupada.
—Tranquila, Chiara, estoy bien —le susurro a la vez que me alejo, lentamente, de ella.
—Pero… ¿en dónde te habías metido, Lorey? —inquiere con