* * * * * * * * Lorey * * * * * * * *
—Leo… Leonardo —lo nombro al separarme de él para volver a controlar mi agitada respiración.
—Lorey… perdón —precisa un tanto apenado.
—¿Qué? No, no —le sonrío—. No lo alejo porque no me esté gustando —le preciso al tomar sus mejillas para darle un beso sobre sus labios—. Lo que sucede es que mis amigos han de estar muy preocupados por mí y… —le doy otro beso— debo ir a verlos antes de que llamen a mi padre e inicien una búsqueda internacional por mí —comen