***************LOREY****************
—Que esté rica, que esté rica, que esté rica —pido, una y otra vez, cuando tengo una rebanada de pizza, que ya había preparado, frente a mí y servida en un plato—. Por favor, que esté rica —susurro otra vez, al tiempo en que la tomo con mis manos y la elevo hasta colocarla a la altura de mi boca—. Vamos, tienes que estar muy rica...
—¡Lorey! ¡Ya! —escucho de pronto, la voz de mi madre; y aquello logra exaltarme hasta el punto de soltar mi pizza y que esta ca