***************LOREY****************
—¿Leo? —articulo su nombre al tiempo en que lo observo con suma curiosidad— ¿Todo bien? —inquiero algo preocupada, ya que aquel se había quedado en silencio desde hace un tiempo que, para mí, ya era considerable
—Perdón, lo lamento mucho, Lorey —responde él, en el acto, después de haber reaccionado ante mi llamado.
—¿Todo bien, Leonardo?
—Sí, sí, todo bien —sonríe nerviosamente—. Solo... me quedé pensando en lo que había dicho...
—Ah... —sonrío— entiendo —su