Capítulo 12
Leone se encontraba sentado cómodamente en su sofá, con una copa de vino en la mano, sumido en sus propios pensamientos. La imagen de Irina, con su mirada desafiante y la bofetada que le había dado, seguía presente en su mente repitiéndose como un bucle que no tenía final. Nunca había sido desafiado de esa manera por nadie, y aunque su orgullo estaba herido enormemente, había algo en su valentía que lo intrigaba aún más.
Mientras la chimenea crepitaba suavemente haciéndolo perderse