Alejandro despertó muy de temprano con un fuerte dolor de cabeza.
Aún no había salido el sol, fue a la cocina y buscó una pastilla.
Una cosa era que Ariel se negara delante de él a casarse y otra muy diferente y grave era que Ariel se negara frente a todo el público, frente al padre y dijera que no, que no aceptaba casarse con él.
Aquello representaba un peligro para él.
Buscó su móvil y fue al coche, allí se encerró para hacer un par de llamadas.
Cuando su dolor de cabeza disminuyó, Alejandro