Capítulo 84. NO TE PEDIRÉ NADA MÁS
(Punto de vista Leila)
Mi corazón se hunde bajo el peso de su declaración. No puedo creer lo que me está diciendo. Tampoco puedo aceptarlo.
—Mi señora… —detengo mi replica apenas, antes de calmarme. Tengo que recordar quién está frente a mí —. No quiero ser imprudente, pero… ¿En verdad es necesario?
Celina, quien no me había mirado mientras revisaba un libro lleno de nombres, levanta sus ojos.
—Por supuesto que lo es —espeta, dejando ver parte de su temperamento en el tono de su voz —. Un lobo