Capítulo 67. TENEMOS QUE HABLAR
Lia
Ahogo un grito cuando mi esposo adopta su forma animal y se lanza con una velocidad formidable encima de Adrián. Él no tarda en imitarlo, apenas esquivando la mordida que Damiano tenía planeado cerrar en su garganta. Eso fue todo lo que necesité para entender el propósito de su ataque: no es un enfrentamiento cualquiera.
Es una ejecución.
Adrián sobrepasó el límite de su control cuando afirmó que iba a quitarme de su lado. Damiano no estaba calmado, para nada. Lo pude ver en sus ojos, es