Capítulo 51. ¿CÓMO IBA A DECIRLE QUE NO?
Damiano
El pecho de Lia se contrae cuando ella deja escapar todo el aire que tenía contenido en los pulmones. Cuando sus ojos me encuentran, mi miembro se aprieta contra mis pantalones.
Durante las últimas semanas, no hice más que pensar en la boda y en lo que pasaría después. Me pasé noches pensando en cómo haría para no volver las cosas incómodas. Cómo haría para tocarla, besarla, y cómo ella recibiría aquello.
No estaba preparado para encontrarme con esta imagen.
Lia no es una mujer