El punto de vista de Alejandro
«¿Cómo está Gabriella?», pregunté.
«Estaba gritando, llorando y me costó mucho calmarla antes de acostarse. Anoche lo pasó muy mal y esta mañana sigo teniendo dificultades para tranquilizarla. Tuve que ponerle la inyección para que se calmara», explicó Camila.
«No tenemos otra opción. Es mejor eso que dejar que rompa todos los muebles de la casa, y esperaba que quizá pudiera quedarse en tu piso un tiempo».
Ella suspiró. «Por supuesto, no hay ningún problema. Gabri