Punto de vista de Alejandro
—Carmen, ¿adónde vas? —la miré porque iba vestida como si fuera a una fiesta o la hubieran invitado a almorzar con amigos.
Se detuvo y suspiró.
—Voy a buscar a mi hija porque adoptó a Mateo del orfanato. Quiero saber por qué lo hizo.
—¿Por qué? ¿No se supone que deberías estar feliz? Tu hija hizo algo bueno.
Se masajeó las sienes antes de exhalar profundamente otra vez.
—¿Cómo voy a estar feliz? ¡Mateo se suponía que debía quedarse en el orfanato!
—Deberías pedir