El punto de vista de Alejandro
Entré en el edificio con un ramo de flores en la mano. No le dije a Gabriella que venía porque quería darle una sorpresa, sobre todo porque estaba ocupándose de la empresa a pesar de que necesitaba descansar.
Dejé de caminar cuando sonó mi teléfono. Lo saqué del bolsillo y vi el nombre de Carmen parpadeando en la pantalla, así que contesté. «Hola, ¿por qué llamas?».
«Solo quería saber dónde estás ahora mismo».
—Estoy en la empresa de tu hija. Iba de camino a su o